Las plataformas de trabajo freelance

Como ya anunciábamos la semana pasada, en esta entrada del blog queremos hablaros sobre las plataformas de internet que ofrecen trabajo a autónomos de todo tipo y, especialmente, a las que ofrecen oportunidades de negocio para los traductores. No es nuestra intención dar publicidad o criticar a ningún portal en particular, por lo que vamos a evitar dar nombres específicos.

Como todos sabemos, la revolución digital de internet y la globalización han cambiado radicalmente el entramado empresarial a nivel internacional. Hoy en día, cualquier empresa (o autónomo) puede tener clientes en cualquier parte del planeta con relativa facilidad. El mundo virtual ha hecho que las fronteras hayan desaparecido prácticamente, y el ámbito de actuación ha crecido de manera exponencial —en el caso de los autónomos, de local a internacional. Y, motivadas por estas nuevas oportunidades de conectar profesionales y empresas por todo el planeta, han proliferado, en los últimos años, unos sitios web dedicados a conectar a estos autónomos y pequeñas empresas con sus clientes potenciales en todo el mundo: pequeñas y medianas empresas, otros autónomos, e incluso simples individuos que buscan el contacto directo con el profesional. Todo esto ha abierto un abanico de posibilidades para muchos traductores y empresas de traducción que han visto crecer su negocio con la ayuda de estos portales y han aumentado su cartera de clientes.

Hasta aquí todo perfecto. Pero claro, la globalización tiene aspectos muy positivos, pero otros que no lo son tanto. Al entrar a competir en el mercado global, los profesionales de la traducción en España tienen que «pelearse» (a veces de forma demasiado literal) con una horda de traductores autónomos que provienen de países donde el nivel de vida es mucho más bajo —y no es que España sea, precisamente, uno de los países donde mejor se paguen las traducciones—. Aquí es donde la cosa se pone difícil. Y tú, que te has dado de alta en todas las plataformas habidas y por haber, tanto las que te cobran un porcentaje del negocio que realices a través de sus webs a cambio de seguridad en el pago y otras ventajas, como las de acceso gratuito, has rellenado todos los datos, creado una presentación espectacular, subido tu mejor foto, indicado todas los programas de traducción asistida y otro software que manejas, tus títulos, etc., te encuentras de pronto con una oferta que dice «I need somebody to translate my 800-page book. The Budget is $200». Y te pones a calcular y dices «a mí esto no me da ni “pa” pipas». Y, efectivamente, no da ni «pa» pipas.

Evidentemente, no todo el monte es orégano, pero tampoco rastrojo. Hay muchos traductores que han encontrado buenos clientes a través de estas páginas. Al igual que hay muchos otros que te dirán que no te molestes ni en intentarlo. De lo que no hay duda, es de que, al menos en su mayor parte, estas plataformas se han convertido en una especie de mercadillo de las traducciones en las que, si quieres que te den trabajo, al menos de forma regular, tienes que pujar a la baja para conseguir ganar clientes. Y sí, siempre habrá alguien más barato que tú. Para cuando recibas un correo electrónico con la publicación de una nueva oferta de trabajo, ya habrá al menos diez personas matándose por ese trozo de carne fresca. Lo que hagas con tu tiempo y tu dinero, es, claramente, cosa tuya: si a ti te vale la pena, pues adelante; si no, pues a otra cosa. Pero lo que sí parece claro es que, en esta guerra de precios a la baja, al final, perdemos nosotros. Y digo nosotros hablando de todos los traductores, porque un precio que se baja, difícilmente vuelve a subir. El cliente que ha pagado tres céntimos por palabra no va a querer pagar siete ni ocho ni siquiera cinco.

Bueno, como hemos dicho, no es nuestra intención criticar ni alabar estos portales. Cada uno con su experiencia que saque sus propias conclusiones. ¿Os vale la pena? Perfecto. ¿No os vale la pena? Perfecto también. Al final de lo que se trata es de encontrar vuestra fórmula y poder vivir de este bonito a la par que complicado mundo de la traducción. Y en esta entrada hemos querido hablar del intrusismo, un problema muy relacionado con estas páginas para «profesionales», porque no acabaríamos nunca. Quizá en otra entrada del blog.

Y con esto y un bizcocho… Esperamos que os haya gustado esta nueva entrada y que hayáis sacado algo en claro de ella. La semana que viene volveremos para hablar del valor de nuestro trabajo como traductores, o, mejor dicho, de cómo nos valoramos como profesionales. Nos encantaría conocer vuestra experiencia con estas plataformas de trabajo freelance. ¿Cómo os ha ido? ¿Habéis conseguido buenos clientes? ¿Habéis conseguido algo? Nosotros os animamos a que, si tenéis curiosidad, las probéis. No os dejéis influenciar por las opiniones ajenas porque, en este caso como en muchos otros, las hay de todos los colores. Muchas gracias y hasta la semana que viene.

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