Anglicismos: ¿un mal necesario?

«FYI: recuerda que mañana a las 3 tenemos una call con el branded content manager y la community manager para analizar el briefing sobre la nueva estrategia de influencer marketing de la campaña fall/winter 20/21».

Esto bien podría ser el principio del primer libro de ciencia ficción escrito en espanglish de la historia, pero, por suerte o por desgracia, no lo es: esta es una conversación muy común en el día a día de muchas personas. En esta nueva entrada del blog os queremos hablar de un tema, cuanto menos, controvertido: «la invasión de los anglicismos en el castellano». Los anglicismos son, según Wikipedia, «préstamos lingüísticos del idioma inglés hacia otro idioma. Muchas veces son un producto de traducciones deficientes de material impreso o de secuencias habladas, y otras se crean forzadamente por la inexistencia de una palabra apropiada que traduzca un término o vocablo en específico».

Es un hecho constatado que las lenguas se influencian entre sí. Sin ir más lejos, el castellano tiene préstamos de idiomas tan dispares como el francés, el alemán, el inglés, el vasco o el árabe. Es normal que, a lo largo de la historia, las lenguas hayan «tomado prestados» términos de otras para describir realidades nuevas, unas realidades para las que no existía palabra previa. En ocasiones también ocurre que algunos vocablos empiezan a utilizarse para designar otros conceptos, a veces con un tinte negativo, y se acaban sustituyendo por otros extranjeros, como es, por ejemplo, el caso de «izquierda», de origen vasco, que sustituyó a «siniestra» cuando, según nos cuentan en la web delcastellano.com, «… el español acabó por dejar casi en desuso el adjetivo “siniestro” con el significado de “izquierda” y lo reemplazó por el vascuence ezker(ra), que se adecuó al español como “izquierda”».

Como veis, no faltan razones lingüísticas que justifiquen la adaptación de términos provenientes de otras lenguas al castellano. Pero en los últimos tiempos, y a medida que la globalización y el uso de internet avanzan, parece que también se está incrementando el número de «préstamos lingüísticos» —sobre todo del inglés— que nuestro idioma está recibiendo. Evidentemente, son muchos los inventos que llegan a tal velocidad que se expanden incluso antes de que se cree una palabra para describirlos (tenemos miles de ejemplos, como, web, internet, software o email). El problema es que para cuando los lingüistas y los traductores adaptamos ese anglicismo o creamos una palabra castellana para definir esa nueva realidad, internet ha expandido las innovaciones y su nombre en inglés irreversiblemente.

No faltan detractores de esta invasión. Muchos de ellos lo achacan a las modas. No es menos cierto que algunas lenguas «gozan» de más prestigio que otras entre la población en general y que el inglés se ha convertido en el idioma de la comunicación internacional. Las modas en la forma de hablar han existido siempre y han influenciado el habla de muchas comunidades desde su origen (este es, sin duda, uno de los motivos por el que ciertos idiomas minoritarios han desaparecido). Pero con la llegada de internet —y como podemos ver en el ejemplo de la entradilla—, sí que parece que la cosa se nos está yendo un poco de las manos.

Esperamos que os haya resultado interesante esta entrada del blog. Nosotros no vamos a dar nuestra opinión directamente sobre este asunto, pero confiamos que vosotros nos dejéis la vuestra. La semana que viene os hablaremos de las plataformas de trabajo freelance. ¿Cómo funcionan estas webs? ¿Valen la pena para buscar proyectos de traducción? No os lo podéis perder. ¡Hasta pronto!

¡Ah! Y recordadle a nuestro compañero que mañana a las tres tiene una conferencia telefónica con la gestora de comunidades y el responsable de contenidos de marca para analizar la información sobre la nueva estrategia de mercadotecnia de influentes de la campaña otoño/invierno 20/21. Más que nada, para que no se nos despiste el muchacho…

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2 Thoughts to “Anglicismos: ¿un mal necesario?”

  1. Luis Guilen

    Anglicismos han impactado el idioma español/castellano por años. Personalmente crecí hablando español un sinnúmero de vocablos eran en realidad, vocablos del español. Ahora me cercioro de que eran palabras inglesas que fueron españolizadas por el desconocimiento o inexistencia de la palabra española equivalente.
    ¿Debe la RAE actuar con agresividad para evitar esto, que en mi opinión es un problema?

    1. rjlanguages

      Mucha gracias por tu comentario. Es un asunto complicado, Luis. La RAE al final tiene que aceptar el uso que los hablantes cultos de una lengua hacen. Si al final esas palabras se hacen de uso común, la RAE las acaba aceptando. Pero, indudablemente, es un problema que podemos evitar entre todos. Un saludo.

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